viernes, 15 de junio de 2007

Nombre de la Rosa

RESUMEN DE LA OBRA.

El joven Adson de Melk acompañe al sabio Francisco Guillermo de Baskerville, antiguo inquisidor en Inglaterra e Italia, a visitar una abadía, sin saber exactamente la misión que llevaba.

En esta abadia el abad Abbone le explica a Guillermo el hallazgo de un monje llamado Adelmo en un barranco; muerto, golpeado por las rocas mientras caía, arrojado una de las ventanas del edifico de la abadía. Le autoriza a Guillermo a que investigue el caos. Le autoriza a hacer todo lo necesario para esclarecer el caos, menos que entre en la biblioteca, la mejor biblioteca de todas las abadías, cuya entrada estaba totalmente prohibida a todo el mundo a excepción del bibliotecario, Malaquias.

Ese mismo día también hablo Guillermo con el monje herbolario, Severino. Guillermo le pregunto si tenia trato con Adelmo, el fallecido este le dijo que no, que adelmo convivía con otros monjes, con los que frecuentaban el scriptorium.

Visitaron el scriptoroum donde conocieron a las maquinas en ese momento hubo una conversación entre unos monjes en el cual hablaban se adelmo, Guillermo vio que berengario, el ayudante del bibliotecario y Venancio, mantenían una buena relación con adelmo, aquí también conocieron a jorge, un monje muy antiguo y ciego.

Muchos de los monjes de la abadia atribuían los hechos ocurridos a maquinaciones del milagro, es decir, del diablo. Pero Guillermo no creía que eso fuese así, ni tampoco que el joven adelmo fue asesinado, sino que más bien se trataba de un suicidio.
Mientras todos estaban rezando entraron alarmados tres servidores que se dirigieron al abad diciendo que había un hombre muerto. Se acercaron a los chiqueros de cerdo estaba metido un hombre sin vida que resulto ser Venancio, el especialista de griego en la biblioteca, al cual conoció Guillermo el día antes.

Lo llevaron al laboratorio del herbolario y examinaron su cuerpo. Pensaban que había sido envenenado. Guillermo pregunto a Severino que si, que en el laboratorio había de todo, pero que no había hachado nada de menos.

Guillermo interroga a dos monjes, Benció y berengario, sobre la muerte de Adelmo. Benció le comento que hubo una discusión entre Venancio, Adelmo, Berengario y jorge sobre un libro escrito por Aristóteles el cual jorge decía que no existía y que después Venancio y Adelmo y fueron a preguntarle algo a Berengario le cuenta que vio a Adelmo antes de morir, paseando como un fantasma por el cementerio. Guillermo piensa que
Adelmo se suicido porque estaba atormentado por algo malo que había hecho y se lo reprocho a Berengario al cual vio en el cementerio antes de su muerte, el cual estaba tan asustado que pensó que podría haber sido una visión.

Venció cuenta a Guillermo como una noche vio a Adelmo salir corriendo de la celda de Berengario y como este le perseguía. Después salio hacia el cementerio y otro monje, Venancio, también había observado estas acciones. A la mañana siguiente apareció el cadáver de Adelmo. Se deduce que Berengario se sentía atraído por Adelmo y tuvieron algún contacto sexual aquella noche. Guillermo y Adso decidieron que había que entrar como fuera en la biblioteca si es que les era posible.

Llegada la noche entran en le scriptorium a través de la iglesia y van hacia la mesa de Venancio en la que encuentran un pergamino con frase en griego y al acércalo a la llama ven que aparecen unos símbolos, se dan cuenta de que alguien los esta expiando, este se da cuenta de que lo han visto y escapa. Guillermo y Adson le persiguen pero no lo pueden atrapar. Cuando Guillermo llega de nuevo a la mesa de Venancio se da cuenta de que han robado sus lentes, también echan de menos un libro que había encima de una mesa.

Adson entabla una conversación con Salvatore en la que ve que este había sido un hereje antes de llegar a la abadía.

Este día Adson tiene una larga conversación con el fraile Ubertino donde le cuenta largas historias sobre el fraile Dulcino, un fraile que pensaba que como Cristo era pobre había que matar a todos los ricos. Esa noche Adson encuentra una muchacha aldeana en la cocina, se sorprende, pero al verse solos hacen el amor y disfrutan de sus cuerpos y cuando todo esto termina la muchacha escapa corriendo, Adson descubre horrorizado un gran corazón sangrante, envuelto en paños de tela enrollada que se había dejado la muchacha. Era un corazón de animal.

Al rato aparece Guillermo y Adson le confiesa lo que había pasado y este le absuelve de pecado. Luego averiguan que pueden encontrar a Berengario en los baños y cuando van hacia allí encuentran el cuerpo ahogado en una bañera.

Guillermo y Severino, analizan el cuerpo de Berengario y descubren que tanto, las yemas d elso dedos, no todos, y la lengua los tienen negros, al igual que le ocurrio a Venancio, y empiezan a sospechar que alguien robo un veneno, hace ya años, y que lo pudiera utilizar para envenenar a los monjes. Es ese momento sospechan de los mas cercanos a la biblioteca, pero no están seguros.


Llega a la abadia el cardenal Del Poggetto y Bernardo Gui, inquisidor, del que todos habían oído hablar y que se dedico rápidamente a interrogar a los laico y campesinos, sobre los sucesos de la abadía, al revés de lo que había hecho Guillermo que empezó preguntando a los frailes.

Por la noche los arqueros de Bernando de Gui descubren a Salvatore y a la muchacha, son apresados por los arqueros porque piensan que están haciendo brujería pero con la muchacha están equivocados ya que ella lo único que quería era alimentos para los suyos. Mas tarde serian interrogados por Bernardo.

Lo primero que ocurre el es una reunión entre las legaciones que había llegado en la que además participan Guillermo, el abad, y otros frailes de la abadía en la que, entre otras cosas, se discute la pobreza de Jesús.

El encuentro entre Guillermo y Severino es observado por algunos monjes, estos son Jorgem Aymaro y Vencio. Adson observa y trata de seguir a Jorge, pero se le escapa. Entonces ve a Remigio, que sigue a Severio, pero confía que, en caso de que celebrando la reunión. Allí llega la terrible noticia de que han asesinado a Severino en el herbolario.

Bernando el inquisidor fue llamado Remigio el cillerero a declarar lo que sabia. Se le acoso duramente para hacerle hablar y que dijese todo cuanto sabia. Reconoció que tenia complicidad en ciertas cosas con Malaquias, pero fue tan duramente acosado por Bernardo que acabo diciendo cosas que había hecho y otras que no había hecho con tal de que acabara el interrogatorio. Dijo que en sus tiempos había cometido autenticas herejías a las órdenes de Dulcino. Se acaloro e insulto duramente a Bernanrdo y a todos los suyos y dijo haber matado a Adelmo a Venancio a Berengario y a Severio por diferentes motivos a cada uno. Guillermo lo miraba confundido porque piensa que Remigio esta mintiendo, que lo que quiere es que lo maten ya y no le sigan torturando con tanta pregunta.

Se entera de que Venció ha sido nombrado ayudante de malaquias y que el libro ha sido cogido por este y ocultado en la Biblioteca.
En el transcurso de las oraciones d ela mañana canto el coro d ela abadia y todos acudieron a la iglesia menos malaquias. Al cabo de un reto aparecio y se sentó en su asiento sigilosamente, pero instantes después caia desplomado al suelo y quedaba muerto. Malaquias tambien tenia negra la lengua y los dedos. Se nombra bibliotecario a Venció y a Incola se le nombra cillerero, al menos de momento.

A través de unos ruidos descubren que alguien se ha quedado atrapado en un pasadizo secreto anterior a la entrada de la biblioteca la cual es muy difícil de abrir y puede morir allí ya que al rato empieza a faltar el aire y la atmósfera. El infortunado da golpes pero no pueden descubrir quien es.
El caos es que Guillermo y Adso consiguen al fin entrar en la sala llamada “finis Africae” y allí esta Jorge y en este capitulo es donde se revela todo lo ocurrió en la abadía ya que el ciego es conocedor de todo lo ocurrido.
Al final de la discusión el ciego anuncia que todavía tiene que haber otra muerte; la suya y empieza a comerse las paginas del libro y Guillermo trata de impedirlo, mas que por salvar al viejo por hacerse con el preciado libro pero el viejo es muy listo y se defiende a pesar de su ceguera. En un determinado momento les apaga la lámpara de un manotazo y se ríe diciéndoles que ahora todos están a oscuras y que el tiene ventajas en la oscuridad. Se escapa de la habitación y Guillermo y Adso tardan en reaccionar por falta de visibilidad. Al final recuperan de nuevos la lámpara, la enciende y tratan de atrapar a Jorge, y este antes de ser atrapado y le quita la lámpara a Guillermo y la arroja con fuerza y va a caer al lado de unos libros que empiezan a arder.

El fuego empezó a expandiese y toda la abadía acabo en llamas, por suerte Guillermo y Adson consiguieron escapar de las llamas.

La abadía ardió durante tres días y tres noches y todo quedo destruido.

Guillermo y Adso emprendieron la huida pero llego el momento de separarse ya que cada uno tenia diferente destina. A Adso le dio mucha pena separarse de Guillermo al que admiraba profundamente a pesar de sus errores.

Este le dio animo de cara al futuro diciendo que era un joven con gran porvenir y en ese momento le regalo una de las lentes que tenia para que tuviera un recuerdo suyo.

Adso, años después, volvió a la Abadia a contemplar sus ruinas. Encontró ruinas, desolación y miserias, si bien como conocía todos los entresijos del convento, se interno entre sus ruinas y aun encontró en algunos rincones restos de folios y de libros que con gran cariño trato de recomponer.

Y la última frase de este libro, escrita en latín, viene a significar: EN LA ROSA QUEDA UNICAMENTE EL NOMBRE.





















viernes, 8 de junio de 2007

Filosofía

La Filosofía Medieval

A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofía, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.


Filo
sofía Ecolástica

La filosofía escolástica alcanzó su culminación con la obra del pensador más importante de toda la edad media: santo Tomás de Aquino Por primera vez la razón parecía librarse de su servicio al dogma cristiano y alcanzaba de forma neutral el problema del ser, el universo o el conocimiento humano. El pensamiento de St. Tomás partía de la superioridad de las verdades de la fe sobre el raciocinio. Sin embargo, ello no le impidió presentar a la filosofía como un modo de conocimiento plenamente autónomo capaz de , por un lado concordar armónicamente con la teología, y, por el otro, de tratar de formar independiente los más diversos aspectos de la realidad Vias para la demostración de la existencia de Dios según Santo Tomás Ex Motu La movibilidad de todo lo existente exige un primer motor móvil.Ex Causa La sucesión de las causas en el tiempo implica una causa primera encausada.Ex Contingentia La naturaleza contingente de todos los seres comporta un creador necesario por si.
Ex Gradu La existencia de categorías adjetivas tales como lo bueno, lo bello, lo justo, etc., implican un criterio supremo de realización ideal de las mismas.Ex Fine El ordenamiento de los fenómenos naturales requiere la existencia de
una mente ordenadora a partir del S. XIV, una profunda crisis social empezó a socavar el orden social y político anterior Durante un largo período –mas o menos hasta el s. XIX- la tradición filosófica de la escolástica aparece como soterrada y recluida en medios eclesiásticos aparentemente de escasa influencia sobre lo que podría llamarse la filosofía vigente. A principios de nuestro siglo esta situación cambia radicalmente de signo. La Escolástica católica -bajo los nombres de Neotomismo o de Neoescolástica- sale de su confinamiento para convertirse, si no en la filosofía dominante de antaño, sí en una de las escuelas más importantes y prestigiosas de la época. Su rigor, profundidad y enriquecimiento multisecular la constituyen en uno de los cauces más fecundos del pensamiento filosófico contemporáneo. Pueden reconocerse como origen de este resurgimiento de la filosofía católica en nuestro siglo dos factores principales: es el primero la encíclica de León XIII Aeterni Patris (1879), que recomienda el Tomismo y el cultivo de la filosofía y la teología según el ejemplo del doctor Angélico frente a los fideísmos entonces dominantes y frente a las corrientes del llamado modemismo ». El fideísmo (Gioberti, Rosmini, Gratry) propendía a negar a la razón todo poder de acceso al absoluto -particularmente al orden religioso- para otorgarlo sólo a la fe. Del modernismo se hará después una más extensa referencia. La contundente recomendación del Papa León XIII no supuso, naturalmente, una polarización de la filosofía católica hacia el Tomismo, ni mucho menos una afirmación de la veracidad o necesidad de esta filosofía -lo que hubiera sido ajeno por completo al magisterio eclesiástico-, sino un estímulo a los pensadores católicos para enfrentarse según el espíritu tomista con los grandes temas de la teología y la filosofía. El segundo de esos factores para la renovación de la escolástica católica fue la necesidad universalmente sentida de rigor filosófico ante el marasmo de sistemas criticistas e idealistas de la época, tan faltos de vigor como de arraigo en una tradición fecunda de pensamiento. La tradición escolástica, al salir así de su enclaustramiento, se revela, ante todo, como fuente de inspiración de movimientos renovadores del pensar filosófico -especialmente de la metafísica - que van a sacarlo de la postración y del escepticismo positivista en que se veía sumido. Francisco Brentano, por ejemplo -pensador formado en el aristotelismo escolástico-, exhuma la olvidada doctrina aristotélica de la intencionalidad (o carácter referencial a una realidad exterior) de los fenómenos psíquicos, teoría que opuso al idealismo dominante en la época y que contribuyó en gran medida a restaurar el cultivo de la metafísica. De él derivan muy directamente la fenomenologìa de Husserl y aspectos del pensamiento de Heidegger. Max Scheler, por su parte -fuertemente influido por preocupaciones religiosas y filosóficas católicas-, es promotor de la axiología o teoría de los valores, esencialmente hostil al positivismo antimetafísico del siglo XIX. Lo mismo podría decirse del pensamiento -tan sugestivo en su día- de Bergson, y de corrientes religiosas del existencialismo (Gabriel Marcel, especialmente), fuertemente influidos por la renacida filosofía católica. Se trata en los casos citados de autores originaria o tendencialmente católicos que, sobre el elenco temático de la filosofía tradicional, realizan renovaciones diversas del pensamiento moderno, parciales y a menudo encontradas, pero que contribuyen a sacarlo del impaso positivista o antimetafísico. Este amplio movimiento neoescolástico -al igual que la escolástica de todas las épocas- ha contenido dentro de sí diversidad de corrientes o escuelas filosófico-teológicas. Por más que el movimiento principal y determinante de este renacer fue el Tomismo, de raíz aristotélica, todas las otras escuelas de la antigua escolástica tienen aquí su papel y representación. Cabe así señalar un agustinismo de tendencia incuicionista y aún pragmatista (Hessen, Peter Wust, etc.); un escotismo que cultivan principalmente los franciscanos; el suarecianismo (Descoqs) y el molinismo; un tomismo conciliador con corrientes modernas (Marechal, Geyser, Mandonnet), y, en fin, el que podríamos llamar tomismo estricto. En éste deben destacarse en una primera generación los nombres de Mercier, Gardiel y Gredt, y en la generación que ahora concluye los de Garrigou Lagrange, Maritain, Sertillanges, Gilson (franceses); Marcel de Corte (belga); Hellín, Ramírez (españoles); Manser, Mausbach, Grabmann (alemanes), entre otros muchos. Cabe, por último, mencionar autores independientes como Amor Ruibal (sistema correlacionista). Todas estas corrientes, dentro siempre de la ortodoxia católica, se complementan entre sí en la diversidad de sus temas preferentes y en sus tendencias, rivalizan en casos, pero forman entre todas un importantísimo elenco filosófico, valioso en sí y valioso en su influencia sobre el pensamiento contemporáneo, al que ha deparado rigor conceptual y liberado de los prejuicios positivistas e idealistas.


Filosofía Árabe y Judía

Filosofía Arabe: los Árabes conocen el pensamiento griego a través de Siria, y así la filosofía va a servir para interpretar o comentar al Corán. Como la escolástica cristiana, se plantea aquí el tema de las relaciones entre religión y filosofía. El pensamiento griego aparece como un bloque, y así Aristóteles va unido sin distinciones claras a doctrinas neoplatónicas. Hay, pues, un sincretismo o mezcla doctrinal a la base del pensamiento árabe. Los principales postulados de esta filosofía fueron realizados por Averroes.
Filosofía Judía: Moisés Maimónides (1135 – 1024), cordobés, contemporáneo de Averroes, autor de una Guía de Perplejos, aspira a armonizar filosofía y religión. Es una verdadera suma de escolástica judía, el ejemplo más complejo perfecto de este tipo de obras en las filosofías orientales. El objeto supremo de la religión y de la filosofía es el conocimiento de Dios; es menester poner de acuerdo a los principios y resultados de ambas; el tratado de Maimónides se dirige a los que dueños de esos conocimientos, están dudosos o perplejos acerca del modo de hacer compatibles las dos cosas; se trata de una indecisión, no de un extravío.
La importancia de la filosofía árabe y judía, y en especial de sus principales representantes Averíes y Maimones, es grande; pero más aún por lo que han influido en la Escolástica cristiana, que por su interés propio. No puede compararse al alcance metafísico y teológico de estos pensadores con el de los grandes cristianos, fue el conocimiento de Aristóteles. Esto les da un material filosófico enormemente superior al de los pensadores cristianos contemporáneos, y esta ventaja durará hasta el siglo XVIII.

Renacimiento

Hasta llegar el siglo XVI las diferentes civilizaciones artísticas de Occidente se habían sucedido sin sobresalto. En siglo XV, Gótico y Renacimiento habían vivido uno al lado del otro, en buena forma. Pero, a partir de del siglo XVI, el arte occidental se dividirá en fuerzas contradictorias que esconden ideologías diferentes.
Dos figuras vienen a encarnar las ideologías opuestas: Erasmo y Lucero, el humanista y el profeta, el conciliador y el revolucionario. Erasmo sueña con hacer entrar el Panteón en el Paraíso. No viendo sino lo que las cosas tienen de común, lo intenta todo por salvar la unidad espiritual de Europa. Lucero el hombre sediento de Dios, resucita del viejo fondo de la Edad Media la imagen del hombre débil, el hombre gimiente bajo el destino pecador que le impone un Dios terrible.
Italia se encontraba dividida por estas dos fuerzas. Sobre una base intelectual en Roma y sensible en Venecia, Rafael y Tiziano definen las leyes del clasicismo, que subordina el conjunto de la obra al equilibrio de todas sus partes entre sí, lo que hace que se atenúen los rasgos y la expresión, nace de esta ruptura de equilibrio una desesperación que atormenta los cuerpos y asombrece los rostros. Tales exigencias de la expresión, sabrá mantenerlas Miguel Ángel dentro de los limites de la belleza, y ahí radica su milagro. De la confusa mezcla del clasicismo con el barroquismo, nace en Italia una crisis conocida bajo el nombre de "manierismo". Salvo la escuela veneciana, las demás escuelas quedaran afectadas por esta crisis, conduce a los artistas a la extravagancia en los gestos y las expresiones, al alargamiento desmesurado de las proporciones y a las contorciones en las actitudes.
Sin embargo el prestigio de Roma impuso el Renacimiento, y Europa se hallaba en un dilema, que era esquivar los temibles modelos de Miguel Angel, Rafael o Leonardo ya que se esta imponiendo el italianismo, es decir con el manierismo se estaba desplazando al gótico flamígero. Esta crisis favoreció a la proliferación del manierismo en Amsterdam (Países Bajos), Leyden (Holanda), Amberes (Bélgica), Fontainebleau (Francia), Basilea (Suiza), en el Danubio y en la Península Ibérica.
Apenas asimilado el Renacimiento, Europa en una revisión general de los valores, hallara una madurez definitiva que, tras una nueva crisis de crecimiento, permitirá que el siglo XVII, se pueda convertir en el siglo de oro europeo.
Este movimiento que tiende a crear un nuevo humanismo cristiano, pertenece precisamente al siglo XVI, durante este extraordinario siglo se incubo un mundo de ideas, de formas y de sentimientos contradictorios.

El Racionalismo

El racionalismo es una corriente filosófica europea que, posteriormente fue subdividida por los historiadores en dos bloques antagónicos: racionalismo y empirismo. Comprende todo el siglo XVII y es un largo e intenso epígono metafísico a los grandes progresos de la ciencia del Renacimiento. En él la filosofía adopta el paradigma matemático de la geometría y el paradigma experimental de la física, oponiéndose tanto al escepticismo pirrónico como al formalismo escolástico. Sus características principales son:
Confianza en el poder de la razón.
Postulación de las ideas innatas. (Vid. Innatismo )
Utilización del método lógico-matemático para explicar los razonamientos y del empírico para confirmarlos cuando ello es posible.
Recuperación de doctrinas clásicas, como el atomismo (Gassendi), el fatalismo (Spinoza) o el platonismo gnoseológico (Leibniz).
Crítica y revisionismo escolástico.
Mecanicismo del universo.
Racionalismo y empirismo constituyeron la base filosófica de la Ilustración.